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Mito: A la gente saludable o famosa se le da prioridad para recibir órganos.
Hecho: Un sistema nacional de computadoras y estrictos sistemas federales, regionales y locales se ponen en práctica para garantizar una distribución ética y equitativa de órganos. Los órganos se adjudican según las siguientes características del recipiente:
- tipo de sangre
- tamaño del cuerpo
- urgencia médica
- tiempo en que ha estado en la lista de espera proximidad al centro de transplantes
Mito: Hay gente que se ha "despertado" después de habérsele decretado muerte cerebral
Hecho: Jamás. La muerte cerebral es una definición clínica y legal de muerte. Ciertos aparatos artificiales pueden mantener las funciones corporales (pulso cardíaco, respiración) por unas pocas horas o días, pero no de modo permanente. Un médico puede confirmar la muerte cerebral mediante un estricto examen neurológico
Mito: Oí hablar de un individuo que fue a una fiesta y se despertó dentro de una bañera llena de hielo. Le habían robado los riñones para venderlos en el mercado negro.
Hecho: No existe un caso documentado de que esto haya ocurrido jamás. Las leyes de Estados Unidos prohíben comprar y vender órganos. Este mito popular de carácter urbano se ha repetido muchas veces en periódicos, y más recientemente a través del Internet. ¡No es cierto!
Mito: Soy demasiado viejo/a o estoy demasiado enfermo/a para ser donante.
Hecho: No necesariamente. El límite de edad varía. Al momento de la muerte, un equipo médico calificado determinará la adaptabilidad según cada caso.
Mito: Si sufro un accidente y el hospital sabe que soy un donante, los doctores no tratarán de salvarme la vida.
Hecho: La recuperación de órganos y tejidos sólo se realiza después de haber agotado todos los esfuerzos por salvarle la vida al paciente y se ha declarado su muerte de manera legal. Los doctores que tratan de salvarle la vida no son los mismos doctores encargados de recuperar los órganos y tejidos.
Mito: Todo lo que tengo que hacer para ser un donante es firmar el respaldo de mi licencia de conducir.
Hecho: Ése es sólo el comienzo. El paso más importante es comunicarle su decisión a su familia. La donación de órganos y tejidos no puede efectuarse sin el consentimiento escrito de un pariente cercano.
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